Estos son algunos pasos adicionales para tener en cuenta:
- Evaluación de habilidades: repasa las habilidades y competencias necesarias para alcanzar tus metas estratégicas. Identifica las deficiencias que debas abordar mediante capacitaciones o contrataciones.
- Revisión de la estructura: evalúa tu estructura organizacional para determinar si se ajusta tus objetivos estratégicos. Piensa si es necesario realizar reajustes o reorganizaciones.
- Desarrollo de talentos: crea un plan para el desarrollo y la sucesión de talentos, con el fin de garantizar un flujo continuo de empleados calificados.
Al crear un plan de acción claro, establecer OKR, visualizar tu estrategia, definir plazos y evaluar tus recursos y talentos, allanas el camino para una puesta en práctica exitosa. Recuerda que la planificación estratégica es un proceso continuo, así que revisa y adapta tu plan regularmente a medida que las circunstancias cambien.
Paso 4: implementa tu plan
¡Felicitaciones! Tienes todos los componentes esenciales de un plan estratégico estelar. Ahora llega la fase crucial de poner tu plan en marcha. La implementación es donde la estrategia se transforma en realidad, así que cerciorémonos de que tu visión se materialice eficazmente.
Gestión del cambio
El cambio siempre es difícil, especialmente cuando se debe convencer a toda una organización de que se sume a tu plan estratégico. En esta área, la mayoría de los líderes tienen problemas con la planificación estratégica. Incluso si logras crear el documento, cubrir todos los temas y desarrollar estrategias para ejecutar, si no puedes alinear a tus equipos, todo habrá sido en vano.
Aquí es donde entra en juego el liderazgo excepcional. Cuando los ejecutivos y líderes sénior actúan como promotores principales del plan estratégico, es mucho más fácil impulsar con éxito la implementación.
Para ello, muchos líderes emplean marcos y técnicas de gestión del cambio. Existen varias opciones diferentes (como el modelo de cambio de ocho pasos de Kotter, el modelo de las 7 S de McKinsey, ADKAR, etc.) entre las que elegir.
El papel de la visualización para lograr la aceptación del equipo
La visibilidad y la transparencia son fundamentales a la hora de conseguir que tus equipos se alineen con tus estrategias. Aquí es donde realmente se destaca el poder de la colaboración visual, ya que cuando tu documento de planificación estratégica es visual, resulta mucho más fácil para todos comprender hacia dónde se dirige la organización.
La plataforma de colaboración visual de Lucid les permite a las empresas crear una única fuente de información, lo que significa que toda la documentación que nombramos en esta guía (y otra también) puede estar en un lugar centralizado. Esto elimina la necesidad de que los equipos busquen información o el hecho de que desconozcan la dirección estratégica general.
Con Lucid, estás fomentando activamente la visibilidad y la transparencia y aumentando la probabilidad de implementar con éxito tu plan estratégico.
Además, es especialmente importante permanecer abierto y ágil en este proceso. Al llegar a la mitad de la montaña podrías encontrarte con que hay un río enorme que bloquea tu camino y tener que ajustar tu plan para rodearlo. O puede que te hayas estado dirigiendo hacia el este cuando en realidad deberías haber ido al oeste. Mantenerte abierto y atento a cualquier cambio necesario es fundamental.
Paso 5: supervisa el progreso hacia las metas
Uno de los errores más comunes y fáciles de cometer es poner en práctica tu plan y olvidarte de hacer un seguimiento de su avance. Supervisar tu progreso garantiza que tu organización se mantenga en el buen camino, se adapte a las circunstancias cambiantes y, en última instancia, alcance sus objetivos.
Cómo garantizar el consenso del equipo y el cierre del proyecto
Tras la finalización de un proyecto o fase, haz un análisis retrospectivo para evaluar qué salió bien, qué se podría mejorar y qué lecciones se aprendieron. Este proceso es esencial para fomentar y crear una cultura de mejora continua.