Cada categoría tiene su propio cuadrante en el diagrama: las fortalezas arriba a la izquierda, las debilidades arriba a la derecha, las oportunidades y las amenazas en la parte inferior. Los cuatro aspectos del análisis FODA se clasifican en dos categorías: factores internos (fortalezas y debilidades) y factores externos (oportunidades y amenazas).
Si piensas que un análisis FODA es simple (o, incluso, demasiado simple), ¡tienes razón! Pero esa es la belleza del FODA: prácticamente todos podemos hacer un análisis FODA y las recompensas son enormes. Como no tiene complicaciones, puedes enfocarte directamente en los datos cruciales que te permitirán tomar decisiones estratégicas informadas.
Cómo hacer un análisis FODA
Al igual que la mayoría de las prácticas de análisis de negocios, no te conviene hacer un análisis FODA por tu cuenta (y no solamente porque sería muy solitario). Tu perspectiva individual dentro de una compañía es limitada, al igual que tus prioridades. Así que, antes de empezar, reúne a un grupo de personas de distintos equipos, puestos, etc. Cuando junten sus cabezas, notarás que cada persona aporta una perspectiva distinta para crear una visión completa e integral de tu compañía.
Ahora que reuniste un grupo para trabajar, ¿qué sigue? Es momento de efectivamente hacer el análisis FODA. ¿Recuerdas los cuatro componentes de FODA? Tienen que tratar cada uno de ellos dentro del grupo. Así será en la práctica:
Fortalezas
Aunque los componentes de FODA no siguen un orden en particular, ¿por qué no empezar por lo positivo? Nota: tal vez quieras, y probablemente debas, repasar cada sección durante el análisis. Empieza la reunión pidiéndole al grupo que enumere las fortalezas de la compañía.
Estas pueden incluir, entre otras:
- Una campaña viral de marketing
- Mucho dinero proveniente de los inversores
- Un equipo inteligente y creativo
- Un producto extraordinario
Entiendes la idea. No temas pensar fuera de las fortalezas tangibles y cuantificables (¡aunque debes incluirlas!). Tú y tus compañeros de trabajo conocen las fortalezas de la compañía mejor que nadie. Si piensas que vale la pena destacar algo, anótalo sin dudarlo.
Debilidades
Ahora, la parte menos divertida: ¿cuáles son las debilidades de tu compañía? Pueden ser financieras, organizativas y muchas otras. Algunos aspectos que debes considerar son:
- Menos financiación que la que te gustaría
- Alta rotación de clientes
- Falta de comunicación entre los equipos
- Un producto obsoleto
Puede ser difícil, pero intenten ser honestos consigo mismos. La objetividad en este punto será de gran utilidad para ayudarte a convertir algunas de esas debilidades en fortalezas. Después de todo, debes reconocer un problema antes de poder solucionarlo.
Oportunidades
Mientras que las fortalezas y las debilidades son factores internos, es momento de dirigir la atención del grupo a factores externos a tu compañía. Empieza con los que te entusiasman: las oportunidades. Es probable que estas entren en juego con las fortalezas de tu compañía. Tu lista puede incluir:
- Un nuevo grupo de inversores con quienes congraciarse
- Tendencias del mercado
- Desarrollos tecnológicos
- Tendencias económicas
Si no sabes cómo encontrar oportunidades en tus fortalezas, aquí te damos un ejemplo. Tal vez tu equipo acaba de contratar a un nuevo ingeniero que se especializa en soluciones basadas en la nube. Y quizás ninguno de tus competidores ofrece software basado en la nube, o sus soluciones en la nube son, por así decirlo, deficientes. ¡Pum! Esa es tu oportunidad. Puedes ampliar tu clientela ofreciendo la mejor solución basada en la nube.
Amenazas
Al igual que las oportunidades que enumeraste, las amenazas son factores externos a tu compañía. Las amenazas para tu compañía pueden incluir:
- Legislación de próxima sanción
- Reglamentaciones políticas y económicas
- Tendencias negativas del mercado
- Un competidor que está avanzando a grandes pasos
Ahora que has analizado las cuatro categorías, repasa brevemente cada una. La conversación de tu grupo acerca de las oportunidades puede haber dado luz a nuevas fortalezas o debilidades.
Cómo analizar tu diagrama FODA
Aunque completar un diagrama FODA puede ser un ejercicio útil en sí mismo, su real valor reside en el análisis: ¿qué información te brinda? Muchísima. Solo debes saber cómo encontrarla.
El análisis FODA trata, básicamente, de establecer conexiones. Enumeraste las fortalezas y las debilidades junto con las amenazas y las oportunidades: ¿ves alguna correlación entre ambos lados? Tal vez notes, por ejemplo, que ciertas amenazas parecen más grandes a la luz de ciertas debilidades. Si resuelves esas debilidades específicas en tu compañía, puedes reducir las amenazas (¡y posiblemente convertirlas en oportunidades!).
Recuerda: tú tienes el mayor control sobre los factores internos, es decir, tus fortalezas y debilidades. Cuando analicen los cambios que deben hacer como compañía, empieza por abordar las debilidades. ¿Tienes un problema de comunicación? Tal vez debas comprar una nueva solución de software para facilitar la colaboración entre los distintos equipos.
Cuando analices el diagrama FODA terminado, no olvides darle participación a todo el grupo. Pídele a cada uno que identifique una fortaleza que pueda convertirse en una oportunidad (deben tomar ambas de las listas creadas en el grupo). Los datos que obtengas en este paso pueden dar lugar a nuevas campañas, cambios estratégicos o nuevas contrataciones dentro de tu compañía.
Cómo usar el análisis FODA para la planificación estratégica
No obtendrás mucho valor del análisis FODA si se queda en palabras. Bien hecho, el análisis FODA puede desempeñar una gran función en tu planificación estratégica. Piensa en los datos que tú y tu equipo obtuvieron en la última etapa: ¿puede alguno de ellos convertirse en pasos accionables para mejorar tu estrategia de negocio?
Esperamos que tu respuesta sea "sí". Escribe los pasos que puedan convertirse en acciones; será útil para clasificarlos en dos grupos: alta prioridad y baja prioridad. Ahora toma el calendario de la compañía: ¿cuándo quieres lograr cada punto? Tal vez quieres contratar un nuevo líder para el equipo de software antes de fin de mes. O quizás implementar una campaña de marketing antes de que termine el trimestre. Incluso puedes tener metas a largo plazo, como desarrollar y lanzar un producto nuevo. Independientemente de cuáles sean tus metas, no olvides fijar hitos realistas y comunicarte con los interesados clave.
Lo mejor del análisis FODA es que no es exactamente un trabajo pesado. A medida que ajustes tu estrategia, tal vez debas hacer otro análisis FODA algunas semanas después. No hay ningún problema. ¡Solo reúne a un equipo y pongan manos a la obra!